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jueves, 10 de mayo de 2012

Comunicación presentada ante el I Congreso de Víctimas del Franquismo

En cuestión de semanas publicaremos el balance que nosotros hacemos del I Congreso de Víctimas del Franquismo al que asistimos. Seguimos trabajando de cara a conseguir la verdad real y no los inventos y chismorreos propios de una sociedad enferma. Publicamos a continuación la comunicación aceptada que presentamos

"Homenaje a Virgilio Leret"

1. En defensa del rigor de la memoria histórica

Estos últimos años han proliferado los libros de historiadores que tratan de los precedentes que 
conllevaron a la guerra civil,  los hechos acaecidos en la misma, y  sus consecuencias. También han surgido historias de personas que ligan su sentir a episodios de la historia vivida. Estos propios de las heridas aún abiertas, heridas que compartimos y vivimos en nuestra familia, al igual que en otras familias republicanas. Algunos de nosotros sufrimos la postguerra fascista y luchamos para  recuperar todo aquello que fuimos privados a golpe de las armas. A día de hoy luchamos contra los ataques impuestos por la clase dominante. Luchamos por la recuperación de los restos de nuestros familiares con el fin de que no se olvide el genocidio fascista.  Luchamos en defensa de la Memoria Histórica entendida como la experiencia histórica, analizada de forma científica y rigurosa,  que todo el pueblo debemos adquirir para poder mejorar la sociedad. Experiencia necesaria para defendernos de los problemas de hoy. Los hechos históricos de los años 30, analizados correctamente identificando los errores y los aciertos, nos servirán en estos momentos para enfrentarnos a la crisis que vivimos actualmente. 
El ocultismo y manipulación de los hechos, minuciosamente realizado por el dictador y sus acólitos han provocado, ante el desconocimiento de nuestra propia historia, dar cabida a historias que adolecen del  rigor científico e inventadas para beneficio de unos cuantos oportunistas. No es casualidad que la clase dominante esconda su propia historia de genocidio y muerte y tergiverse lo que fue una revolución en España. Lo que sí es nuevo es que lo realicen personas que dicen que son de izquierdas y enarbolando públicamente su identidad política, empiecen a desdibujar lo que representó la  II República. Por ejemplo niegan en muchos casos el conocimiento que tenían, los gobernantes republicanos, sobre el golpe de julio del 36. También se niegan a declarar la existencia de una situación de doble poder (obrero por los comités y burgués por las instituciones) en el propio “bando republicano”.  Pero hay muchos intereses en esconder la historia y pintarla como la defensa de las instituciones republicanas negando la verdadera historia revolucionaria que contiene: los que lucharon en el bando republicano querían la transformación social de la sociedad. Las mentiras que generaron los fascistas sobre las personas que lucharon por nuestra libertad, fueron y están siendo, algunas, rigurosamente desmentidas,  hoy paradójicamente vuelven a surgir, cómo es el caso de Carlos Leret Úbeda,  y por ende sobre Virgilio Leret Ruiz.El coronel Carlos Leret Úbeda, tachado de fascista, de educar bajo un mandato militar rígido, tachado de ignorante y de apoyar a la derecha una vez fusilado su hijo, en vez de apoyar a la familia de su hijo, y demás falacias, qué si fue amigo de  Mola, amigo de otro derechista…y un largo etcétera,…que me asombra tanto esfuerzo de calificativos que ni se han aplicado a los mayores fascistas de este país. ¿Cuál ha sido el interés de tanto trabajo, en esta nuestra democracia?. 

Ante todas estas calumnias queremos dar a conocer en este comunicado quien fue Carlos Leret Úbeda, por tener relevancia en la  historia de España por sus hechos.

2. Biografia de Carlos Leret Úbeda
Carlos Leret Úbeda  nace en la Habana, perteneciente al llamado distrito de Cuba, el día 30 de diciembre de 1876, hijo de Don Carlos Leret le Jéhan du Cosquet y Doña Teresa Ubeda Aydely. Inicia a edad temprana su pasión por la música y por los idiomas, ambas inculcadas y potenciadas en el entorno familiar, disciplinas que desarrollaría a lo largo de su vida y que trasmitiría a sus hijos.

Pianista, al igual que su madre, hija del reconocido compositor, profesor y pianista vizcaíno Manuel Ubeda, y con el dominio de los idiomas Inglés, Alemán, y Francés hablado y escrito, posiblemente, al igual que sus padres debido a su ascendencia, vive, también, en su familia, el esfuerzo por conseguir el acceso a la enseñanza para todo el mundo, a la equidad y respeto a las ideas

 Vivencias que de la misma manera transmitiría a sus hijos: Carlos, Teresa, Virgilio, Luisa, Guillermo, Isabel, Gabriel y Sofía.

En su adolescencia siente la vocación por la vida militar Siendo conocedor de  que no podía incorporarse en la Academia general Militar a los 14 años, ya que no era hijo de militar, inicia, a los 15 años, su disciplina militar en la Academia preparatoria militar de la Habana finalizando sus estudios en agosto de 1892. El 31 de agosto de 1892, Carlos Leret Úbeda ingresa como alumno en la Academia General Militar de Toledo con 16 años por haber superado las pruebas exigidas por los tribunales de ingreso y satisfacer las condiciones previstas en la convocatoria.Una finalizada su formación militar le tocó vivir en primera línea el desastre de Cuba de 1898, tras el cual empieza a residir en España definitivamente. 

2.1 La vida en la II República

Durante la etapa de Alfonso XIII, fue destinado al Protectorado de Marruecos, participando en la guerra colonial. A diferencia de muchos oficiales que pedían excedencias y permisos, obteniendo ascensos más rápidos Carlos Leret Úbeda estuvo en toda acción bélica que le fue encomendada. Sin embargo, dichas acciones no fueron colmadas de ascensos, como fue el caso de Franco y sus acólitos. En este ambiente nace el sentimiento de la necesidad de cambio hacia la república y su defensa. Como ahora veremos esto se tradujo en la encomendación de cargos importantes dentro de la estructura del ejército republicano. 
Jefe del Regimiento de Infantería "Inmemorial del Rey" nº 1 desde 1932 hasta el 27 de noviembre de 1934. De equidad y talante democrático era opuesto a que el ejército se sublevara en contra de la decisión del pueblo. La primera prueba a la que tuvo que enfrentarse fue a los llamados “sucesos de Carabanchel” donde  Goded  y Villegas expusieron comentarios antirrepublicanos. Como declaró Carlos Leret Úbeda a Azaña:

“Hay un gran descontento contra Villegas; su conducta no es clara. Lo de hoy parece premeditado y preparado para realizar un acto de desafección al régimen. Quizás iban promoviendo un suceso 
grave.”

Esto lo comenta a raíz del intento de agresión a Mangada por parte de Goded en un acto militar En la situación política que vive la II República con la aprobación de leyes progresistas y la preparación de la Ley de Reforma Agraria, un grupo de militares al mando de Sanjurjo, con apoyo de los terratenientes, se subleva en Sevilla. Entonces el Gobierno envía  dos batallones dirigidos por Carlos Leret  Úbeda hacia Sevilla. En el artículo mencionado, el periodista confunde el apellido Leret, correspondiente al coronel al mando, por el de Lezé.

Además, el espíritu republicano que se respiraba en el Regimiento de Infantería “Inmemorial del Rey” núm. 1 lo expresaban en estas palabras las Juventudes Radical Socialistas:

“La juventud radicalsocialista invita a todos los hombres de izquierdas y especialmente a las juventudes hermanas a que asistan a la llegada del Regimiento de Infantería núm. 1 que procede de Sevilla y regresará a esta capital en la presente semana. La limpia historia republicana de dicho Regimiento, cuyo cuadro de jefes está integrado por antiguos perseguidos por el régimen felizmente desaparecido [...] No olvidemos que jefes de ese republicanísimo regimiento son el coronel Leret de limpia historia republicana y el teniente coronel Mangada, quien no necesita otro elogio que recordar su conducta [...]"

A partir de la derrota de las fuerzas progresistas en las elecciones de 1933, a Carlos Leret Úbeda se le desplaza de cualquier mando en la estructura del ejército pasando a puestos administrativos. Estuvo en el Negociado de Pensiones dentro del Ministerio de Guerra. Durante la Guerra Civil desempeñó,  por su experiencia y carácter, un papel destacado en el Centro de Reclutamiento e Instrucción y Movilización núm. 1(CRIM). Huelga decir que de haber pertenecido a la Quinta Columna, tal como afirma Carlota Leret O’Neill, no habría realizado trabajo alguno. Sin embargo, ya en periódicos de la época, desmienten esta hipótesis destacando la gran labor de Carlos Leret Úbeda.

El posicionamiento de Carlos Leret Úbeda, no apoyando el alzamiento militar del general Franco, provocará su condena en 1939.  Debido a su edad es condenado por un Consejo de Guerra a 6 años de prisión y privado de empleo y sueldo

En cuanto a las hijas de Virgilio Leret Ruiz hay una explicación de por qué pudieron comer y vivir en medio del desastre  que se cernía sobre toda la familia. Carlos Leret Úbeda, desde 1931, fue Presidente de la Asociación del Colegio para  Huérfanos de Infantería. Esta posición permitió que sus nietas, una vez que volvieron, recogidas por Teresa Leret Ruiz, ingresaron en dicho centro.Teresa Leret Ruiz se jugó la vida y, en plena Guerra Civil, fue desde Madrid hasta  Melilla para recuperar a las niñas ya que corrían peligro de que las cogieran los fascistas. Nunca llegaría a pensar el Coronel Leret Úbeda que su labor le permitiría salvaguardar a sus nietas de 10 y 7 años, cuyas vidas corrían peligro, entre los huérfanos de infantería, pero así fue, las ocultaron entre las demás, posibilitando que comieran, cuando muchos no tenían nada para llevarse a la boca y evitando que alguna familia de la derecha las cogieran. En todo momento supo la familia del cómo se encontraban. También sabía de los quehaceres de la mujer de su hijo en la cárcel. 

3. La familia democrática y revolucionaria: ¡ni fascismo ni autoritarismo!

Se han vertido muchas falacias en cuanto al desarrollo familiar y la convivencia. Para empezar en el documental “El Caballero  del  Azul” hacen referencias demasiado fáciles en cuanto a la educación religiosa de Virgilio Leret Ruiz. Lo que nos gustaría saber es si acaso había centros de la Institución Libre de Enseñanza en Navarra, donde vivieron cerca de 16 años al ser destinado Carlos Leret Úbeda en Navarra hasta 1918 que se van a Ceuta. Tampoco se hablaba vasco, como afirma tan rotundamente Carlota en Deia. Ni ninguno de sus hermanos. 

La educación se basaba en el respeto y la libertad. De hecho Gabriel Leret Ruiz no quiso entrar en el Ejército, mientras que Virgilio sí. Gabriel Leret Ruiz hizo la carrera de matemáticas y Carlos Leret Ruiz abandonó la vida militar en 1931. Ellos dos actuaron así por sus ideas anarquistas. Gabriel Leret Ruiz estaba afiliado a la CNT y Carlos Leret Ruiz, aparte de estar afiliado a la CNT, fue miembro del Comité Regional de Defensa de Madrid como miembro de dicha organización. Estos datos se pueden encontrar en los Archivos de Salamanca. Que pensaran de forma diferente era normal. Carlos Leret Úbeda nació en 1876, tras el fracaso de la I Republica y, por tanto, en un periodo contrarrevolucionario y de reflujo del movimiento obrero mientras que sus hijos nacieron en un período convulso en medio del trienio bolchevique y la proclamación de la II República con un claro ascenso del movimiento obrero. Precisamente la mentalidad liberal y no reaccionaria de Carlos Leret Úbeda facilitó la entrada de ideas revolucionarias. De esta forma podemos decir que el debate político y la reflexión estaban a la orden del día en aquel hogar. Guillermo Leret Ruiz era del PSOE, Gabriel y Carlos Leret Ruiz eran de la CNT y, según algunos historiadores, Virgilio Leret Ruiz era marxista. Lo que no está claro es que Carlota O’Neill estuviera vinculada a la CNT o al PCE, por lo que dudamos que influyera en alguna avanzada de Virgilio Leret Ruiz. Según nos comunicaron los hermanos de Virgilio era una persona que desconocía las inquietudes políticas.
Tampoco se entendería cómo un padre reaccionario  les enseñó a sus hijos tal ideario democrático. Como hace referencia la contestación que Virgilio Leret Ruiz dio a Sanjurjo respecto a un telegrama que llama a unirse al golpe:

“Jefe de la base, clases y soldados de esta base en contestación a su telegrama de hoy, manifiestan 
estar al lado del pueblo español y del Gobierno constituido el 14 de abril de 1931, contra toda clase 
de dictaduras, sean cualquiera las que fueren”

Virgilio Leret Ruiz se caso con Carlota O’Neill, para asegurar a sus hijas de un futuro en la indigencia debido a los peligros que acontecían en la vida militar. Gabriela, nació en torno al año 27, y Carlota en el 29.¡Hasta miente en su edad!. A Virgilio Leret Ruiz le expidieron el certificado de soltería con fecha 15 de diciembre de 1928 (obligatorio para contraer matrimonio dentro del ejército), según consta en so Hoja Matriz de Servicios.

De sus cuatro hijos, el primero,  Carlos, luchó por la república siendo miembro de la CNT desempeñando una labor en el Comité Regional de Defensa Confederal de Madrid CNT-AIT  ; el segundo, Virgilio, lo fusilaron en los primeros días del golpe militar, por no adherirse al mismo; el tercero, Guillermo, militar y economista, además miembro del PSOE, luchó por la república; el cuarto,Gabriel, no militar y matemático luchó por la república siendo miembro de la CNT. De sus cuatro hijas; una pianista y tres enfermeras. 

Invento de Virgilio Leret Ruiz del Motor turbocompresor de reacción continúa En enero de 1935, desde la prisión  del Hacho, Ceuta,  Virgilio leret Ruiz ideó el Motor turbocompresor de reacción continúa, como  propulsor de aviones y en general de toda clases de vehículos.  Trabajaría, mas tarde en Madrid, en hacer la memoria y el diseño de los planos. Curiosamente aunque  la memoria de  la patente nº137729  tiene fecha de 28 de marzo de 1935, los planos tienen dos fechas: Enero de 1935, Castillo del Hacho, y a la izquierda 1 de julio de 1935, ambas fechas con su firma. Con lo que hizo un registro previo y añadió posteriormente el dibujo de los planos y el desarrollo matemático el 1 de julio de 1935 con la colaboración de Gabriel Leret Ruiz y Sofía Leret Ruiz; siguiendo la idea original de su hermano Virgilio Leret Ruiz. En esos días de 1935, Virgilio Leret Ruiz residía en Guzmán el Bueno nº 31, iba continuamente a casa de sus padres con sus planos, le encantaba comentar con sus hermanos el avance de su invento: desplegaba los planos encima de la mesa y presentaba el desarrollo de sus estudios con  ilusión, y que tanta pasión despertó a sus hermanos, comentaban….., y así  transcurrieron  los días de su investigación que no terminaron en marzo sino que se prolongarían hasta julio de 1935.Nosotros tenemos aquella copia manuscrita que Virgilio Leret Ruiz  dio a Gabriel Leret Ruiz, copia nº3, que a pesar de la guerra civil y de la postguerra mantuvimos  a buen recaudo, y que cuando queríamos sacarla a la luz ya nos informaron que estaban con su estudio. La copia que tenía Virgilio, también tenía el número de registro de patente, las fechas de registro y memoria. El libro “Una mujer en la Guerra de España”, con falta de rigor, menciona en la pagina 168 parrafo 3:

“¿Se perdió? No. ¡Allí estaba! En mis manos la Memoria y los planos con sus copias (¿?) en las diversas fases de rotación del motor, una de las cuales ofrezco en este libro”

Nos sorprende que Carlota O’Neill tuviera “las copias”, cuando en teoría la única que tenía la vendió o
la entregó a la embajada inglesa. Sorprendente también es que, si una copia del plano estaba expuesta en el libro, sus hijas desconocieran que había patentado su padre el “Mototurbocompresor de reacción continua”. Copia que no hemos encontrado, pero sus hijas en la primera edición del libro deberían haber tenido. ¡Cuánto reconocimiento a nuestro familiar!.

5. Conclusión

Queremos denunciar las mentiras vertidas en diferentes medios sobre nuestra familia, entre otros, en el documental “Caballero del  Azul”.  Sobre todo porque, los realizadores del mismo, aún contando con historiadores y estudiosos de esta convulsa época, no han contrastado diversas opiniones personales que se encuentran en el mencionado documental, así como en el libro “Una mujer en la Guerra”, escrito por Carlota O’Neill, que dista mucho de ser histórico. Solamente consultando y teniendo en cuenta las numerosas citas de la hemeroteca de la época, podrían haberse evitado muchos errores de bulto que contiene el documental mencionado. Por eso precisamente animamos a todas las organizaciones y colectivos a trabajar juntos  de cara a reforzar la verdad frente a la mentira y conseguir así los objetivos generales que nos proponemos con la Memoria Histórica. El análisis político y social que aparece en el documental lo apoyamos. En dicho análisis explica de manera muy bien definida la situación de doble poder que existía en el llamado “bando republicano”. Un doble poder constituido por un poder obrero, el de los comités en fábricas y localidades como los que fomentó CNT, y un poder burgués, basado principalmente en las instituciones del régimen democrático burgués que no fue nunca eliminado. Eso marcó la diferencia entre una revolución victoriosa como la bolchevique de 1917 y una revolución derrotada como la española de 1936. 

Analizamos también, como corolario de esta tesis, como nunca se modificó el modelo militar del bando republicano. Mientras en la Revolución Bolchevique sí que se basó en comités elegidos democráticamente y en un ejército formado predominantemente por trabajadores asesorado por militares profesionales; el ejército republicano mantuvo la línea de mando confiriendo la defensa en sectores que podríamos denominar “dudosos”. Las acciones poco determinantes de Miaja en cuanto a una ofensiva que pudiera ayudar a aliviar una presión en otros frentes no era casual. Tenía propiedades en Badajoz algo que, en caso de conquista por parte del Gobierno republicano, podría provocar la ocupación inmediata por parte de los comités obreros. Esto es importante de cara a analizar la derrota republicana. Mucho se ha especulado en torno a si 
podía haber ganado la guerra. Pensamos que se podía haber ganado si se hubiese clarificado la estrategia hacia donde tenía que ir la República victoriosa. La división entre los etapistas, proclives a mantener el sistema burgués que luego condujera a una revolución proletaria y formado por los dirigentes del PCE, sectores del PSOE, sectores de la JSU y líderes de la CNT como Federica Montseny, y los revolucionarios, proclives  la eliminación del poder burgués a la vez que se combatía al fascismo formado por sectores del PSOE, sectores de la CNT y el POUM.Todo esto que aparece explicado de forma muy escueto en el documental fue la realidad de lo que aconteció. 

La Memoria Histórica no hay que centrarla solamente en la exhumación de cuerpos. Ante la prensa internacional ha quedado patente cómo se daba prioridad a este trabajo. No le quitamos importancia, tenemos a muchos otros luchadores republicanos que  todavía están en las fosas, pero hay algo más importante que podemos transmitir a través de un análisis científico de la realidad: la experiencia para las futuras generaciones de lo que aconteció. Un análisis científico implica, necesariamente, un rigor científico en la investigación histórica. 

Con la crisis que hoy sufrimos, pensamos que los procesos políticos y sociales que se vivieron en los años 30 se van a volver a producir. La crisis que vivimos es muy parecida a la de 1929, pero a una escala mucho mayor. Los movimientos en Egipto y Venezuela nos recuerdan a las luchas en el Estado Español de los años 30.

El proceso venezolano es muy parecido al de la II República Española. La no determinación por terminar, con la definitiva victoria, la revolución por parte de la burocracia del PSUV frente al ánimo de las masas por mejorar sus condiciones de vida y que piden que cada vez más empresas sean expropiadas. Y, en medio de esa contradicción, sectores todavía latentes de la burguesía atacan con virulencia la economía venezolana.

Queremos decir que apoyamos de forma crítica a Chávez. Por la experiencia en el estudio de la II República, el Estado de Venezuela tiene que avanzar hacia la expropiación de los grandes medios de producción. Mientras que esto no ocurra, la gran burguesía seguirá controlando la cantidad de productos que entran al mercado y el precio de los mismos.Nuestra familia, que vivió en el interior soportando el régimen franquista, entiende que no sólo son las víctimas de la guerra civil las que tienen que tener consideración como tal; sino también las víctimas del franquismo durante la postguerra y el franquismo. 

En este sentido, mientras nosotros vivíamos en represión, Carlota pudo mejorar económicamente su 
vida material. Ante lo cual, posteriormente con el comienzo de las expropiaciones después del golpe de 2002, se opuso y se opone al gobierno de Chávez denominándolo “dictador”.Ante esto sólo  nos cabe preguntar ¿Cómo se puede defender a un régimen republicano en la II República y luego atacar sin desmesura al gobierno de Chávez?

Como hemos dicho antes, las mentiras que están saliendo a la luz de nuestra familia tendrán un efecto negativo en la Memoria Histórica que hay que cortar de raíz.  No criticamos el proceso general de investigación que se ha seguido con muchas familias de víctimas republicanas. Criticamos la falta de corroboración, interpretación y rigor en algunos casos; que de no resolverse desvirtúa el objetivo principal de la Memoria Histórica: la verdad. 

Apoyamos y defendemos la iniciativa del I Congreso de Víctimas del Franquismo realizado por la Coordinadora de Víctimas del Franquismo por la necesidad de buscar la verdad en los acontecimientos históricos. La verdad nos hará libres y por ello proponemos el siguiente programa:

1) Nulidad radical de todos los juicios franquistas por motivaciones políticas, ideológicas y/o sociales.

2) Imprescriptibilidad de los delitos del franquismo. Tenemos derecho a saber, a que se haga justicia y a que se repare a las víctimas. Abolición de la ley de amnistía de 1977.

3) Depuración del aparato del Estado de todos los fascistas. Derechos democráticos plenos en los cuarteles, la guardia civil y la policía.

4) Retirada inmediata de todos los símbolos del franquismo y donde no sea posible acompañarlos de una explicación de lo que realmente aconteció. Traslado e identificación de los restos enterrados en el Valle de los Caídos.

5) Responsabilidad del Gobierno en la localización, exhumación e identificación de las fosas comunes a través de un Plan Estatal urgente organizado y controlado a través de comités formados por el gobierno, las asociaciones de Memoria Histórica y los sindicatos. Recursos suficientes para acometer estas tareas. 

6) Expropiación de los capitalistas, terratenientes e instituciones religiosas que se beneficiaron de la arbitrariedad y represión de la dictadura de Franco. 

7) Reforma educativa elaborada con la participación de sindicatos, asociaciones de padres y organizaciones de estudiantes para garantizar un tratamiento veraz del periodo republicano, la guerra civil, la dictadura franquista y la transición. 

8) Publicación y divulgación de todos los documentos diplomáticos, políticos y económicos relacionados con la guerra civil, la dictadura franquista y la transición. 

Firmado:

Ascensión Leret Verdú

Manuel Adrián Rodriguez Leret




viernes, 20 de mayo de 2011

MANIFIESTO SOBRE LA MEMORIA HISTÓRICA EN ESTAS ELECCIONES

La Guerra Civil significó lucha entre dos grupos irreconciliables. Los que ostentaban el poder que se posicionaron, por simple interés, con el llamado bando nacional y los que buscaban un mundo mejor que se posicionaron con el bando republicano.

Tras la victoria de los primeros las mentiras y calumnias, que se vertieron con el único fin de desacreditar los avances que luego socavaron los nacionales. Mientras que ellos ensalzaron a sus muertos del bando nacional con monumentos y actos, la verdad sobre la necesidad de la burguesía de dicho exterminio para poder mantener sus privilegios, ante una clase obrera que luchaba por la transformación social, quedó silenciada bajo una losa de prejuicios religiosos y nacionales.

Durante y después de la Guerra Civil el pueblo sufrió el mayor período de represión conocido.
Con la Transición, se vio como se dejó de lado todo el proceso de recuperación de la Memoria Histórica para que, de igual forma, se dejase de lado cualquier tipo de conflicto entre unos y otros. Mientras que unos seguían sin ser juzgados, otros seguían siendo juzgados por las calumnias aún después de muertos. El necesario proceso de depuración de los elementos reaccionarios del aparato estatal nunca se llevó a cabo. A consecuencia de ello todavía tenemos jueces franquistas en los altos puestos de la judicatura, los cuales no quieren oír hablar de responsabilidades contra la represión franquista. Fueron estos mismos los que juzgaron a Garzón ante el intento de éste de empezar un proceso judicial. También la existencia de la Audiencia Nacional, sustituta del Tribunal de Orden Público franquista, y una monarquía, impuesta por el franquismo, son consecuencia de un proceso por el que la burguesía franquista se ancló en las “instituciones democráticas”.

Utilizaron dicha posición para continuar con la represión que hizo Franco entre 1936 y 1975. De esta forma el señor Fraga, fundador de AP y miembro honorífico del PP, reprimió a los trabajadores de Vitoria en aquel famoso 3 de marzo de 1976. Con esta represión querían indicar una cosa: no hay ni paz ni cuartel para los trabajadores que busquen cambiar el estado de las cosas. Las direcciones sindicales y políticas, en un error de hondo calado, olvidaron y perdonaron a los franquistas dejando a éstos, una vez más, que explicasen su historia apartando los motivos de las convulsiones sociales y la verdad revolucionaria sobre los años 30. Todo aquello que podría levantar otra vez al pueblo en los años 70 fue desviado para que no se supieran los verdaderos sucesos del año 36: la mala situación de la clase trabajadora que ocupó empresas y las puso a producir, en definitiva, que hizo una revolución al margen de la institución burguesa.

En 2006, con el motivo del 70 aniversario de la Guerra Civil, el movimiento de recuperación de la Memoria Histórica se reavivó. Hasta tal punto que apareció la esquela de Virgilio Leret en El País. Se formalizó la Ley de Memoria Histórica. Esta ley, insuficiente como lo ha demostrado el proceso abierto contra Garzón, no va a ayudar a las expectativas del pueblo. De hecho, a raíz de las investigaciones del Juez Garzón, se ha visto como esta ley más que ayudar, dificulta la acción de la justicia contra el franquismo.

Pero las mentiras no sólo han llegado por parte de los franquistas. Ciertos sectores que en su día se beneficiaron con la publicación de escritos sobre la guerra civil, con falsificación incluida, se han hecho hueco entre los verdaderos actores. Ese es el caso de Carlota O´Neill cuya narración descalifica, injustificadamente, a varios miembros de los Leret. Éstos sectores han desdibujado lo que fue la Guerra Civil anunciando esta como una pelea por “la democracia” en abstracto. La Guerra Civil fue una producto de las contradicciones de clase. Parte de la clase burguesa se fue del país (Gil Robles, aunque apoyó al bando nacional desde Portugal, Lerroux...) o entró en el bando fascista (Juan March) y, los que se quedaron en el bando republicano, intentaron descarrilar el proceso revolucionario(Felipe Sánchez-Román) siendo los principales culpables de la derrota. Parte de la clase obrera, aquellos que no tenían prejuicios ni religiosos ni nacionales, se quedó en el bando republicano creando comités al margen del gobierno republicano. La pena fue que muchos dirigentes con cortas miras miraron hacia otro lado apoyando el descarrilamiento deseado por la burguesía (Dolores Ibarruri, Juan Negrin).

Los Leret, aún no constituidos en asociación, queremos recordar en estas elecciones autonómicas, y en el futuro, a todos los revolucionarios anónimos y conocidos que lucharon en el bando republicano. Especialmente vemos con aprecio el intento de la clase obrera por cambiar la sociedad entre 1931 y 1939.

Además, como miles de familias en el Estado Español, queremos recordar con especial cariño a los nuestros y reivindicar LA VERDAD sobre nuestra familia. Virgilio Leret Ruiz, inventor del primer motor a reacción y fusilado en julio de 1936 por defender, con heroicidad, la base de hidroaviones del Atalayón frente el ataque fascista. Carlos Leret Úbeda, que mandó el ejército que avanzó a Sevilla contra la Sanjurjada, se opuso al Golpe de Estado de 1936 y se hizo cargo del colegio de Huérfanos de Aranjuez con el objeto de defender a los huérfanos de los militares de infantería, sufrió la represión franquista y ha sido juzgado dos veces, una en vida por el franquismo y otra fallecido debido a la ignorancia o al interés de Carlota O’Neill. Guillermo Leret Ruiz, militante socialista, presentó varias quejas sobre los incumplimientos de los fascistas en el Cuartel de la Montaña, ante lo cual se le envía a los calabozos en varias ocasiones. Tras la guerra malvive ante la explotación de la burguesía. Gabriel Leret Ruiz, que luchando en el bando republicano fue preso y juzgado por el régimen franquista.

Para colmo gente, como Carlota O’Neill, que critica desde la derecha el proceso Venezolano ,similar al de la República Española, afirma aún teniendo estos datos falsedades sobre algunos de estos miembros acusándoles de fascistas.

De la misma manera, tenemos ciertos periodistas que han escrito artículos sobre nuestra familia con datos que se alejan de la realidad. Información, que podrían haber contrastado con los medios adecuados. Lo que nos genera dudas sobre la profesionalidad de los mismos.

Para que la Memoria Histórica siga viva queremos constituir, en un futuro, una asociación que reivindique la verdad sin medias tintas. No manipulables a intereses de unos cuantos.

Firmado: Manuel Adrián Rodríguez Leret y Ascensión Leret Verdú

lunes, 9 de mayo de 2011

En apoyo a las víctimas de la Guerra Civil y contra el Franquismo

En apoyo a las víctimas republicanas de la Guerra Civil y contra el Franquismo
Reproduzco en este blog la carta que está dirigida al grupo parlamentario del Partido Socialista Obrero Español y al grupo parlamentario de Izquierda Unida. El fin era, desde mi posición como militante del PSOE, hacer ver al grupo parlamentario mi indignación por la noticia que comento en la misma. La mandé el 25 de junio.

Es cierto, podría escribirles sobre la crisis y lo mal que lo están haciendo los diputados que, aún no apoyándola de palabra, la apoyan con su voto. Sin embargo, me abstengo de escribir sobre ello y mejor presentaré un documento a toda la organización con el anterior motivo. Les dejo con la carta que espero que tenga la mayor repercusión posible.

“Estimados compañeros y compañeras

Me llamo Manuel Adrián Rodríguez Leret y, atendiendo con indignación la noticia publicada por el diario Público sobre el veto realizado por los diputados del PP y del PSOE a un acontecimiento sobre la Memoria Histórica en el Congreso de los Diputados, muestro mi máxima repulsa a dicho acto de desprecio a las víctimas y a sus familiares.

Las víctimas que se escenifican en el vídeo representan a cada uno de nosotros y nuestra memoria personal y colectiva que, en bastantes ocasiones, ha sido desconfigurada por intereses diversos con los que no deberíamos identificarnos en absoluto. Esconder este pasado, nuestro pasado, es hacerle el juego a dichos intereses. Esconder este pasado significa actuar conscientemente en favor de esos intereses creados para mantener el orden en el país. La lucha de dichos muertos significó mucho. ¡Cuando uno ama la libertad y se preocupa por los más desvalidos cualquier acto de heroísmo es poco!

Ese es el quid de la cuestión. Ahora, decidme compañeros ¿es compatible decir que el Congreso de los Diputados es la "casa de todos"; y luego silenciar a los que defendieron con su sangre a la misma clase social que siempre ha malvivido y que constituye la mayoría de la sociedad?. Yo estoy seguro que no. Y más teniendo en cuenta que esa "casa", que con este rechazo, ya no puede ser nuestra, y su reinstauración la consiguió la lucha de la clase trabajadora, y gracias a la memoria colectiva que hoy se intenta silenciar.

No sé como serían algunas de las familias de los diputados que han vetado este acto, pero la mía vivió en la represión. A mi tío abuelo, Virgilio Leret Ruiz, lo fusilaron (encarnado por Almodovar) y a mi bisabuelo, Carlos Leret Úbeda, tuvo un juicio sumarísimo privado de sueldo y empleo durante 2 años. Mi abuelo, Gabriel Leret Ruiz, tuvo que empezar otra vida nueva como profesor de matemáticas (estudió medicina y, sin poder terminar la carrera por el comienzo de la guerra civil, estudió matemáticas) siendo controlado por el régimen. Mis tíos abuelos Guillermo Leret Ruiz y Carlos Leret Ruiz vivieron lo mismo.

Por tanto, no solamente recordemos los cuerpos perdidos de los heroicos combatientes y miembros de partidos y sindicatos, sino también el robo de propiedades por parte del Régimen Franquista y el uso de mano de obra esclava en trabajos de producción.

En consecuencia, el tener una "democracia a medias" que no reconozca a dichos héroes ni reconozca la libertad que imperaba en la II República ni sus conquistas, no se la debo a ningún aperturista. Se la debo a todos los que honraron el recuerdo de los caídos y a los que no perdieron nunca la esperanza de transformar la sociedad, aunque en esto fracasaran...

Tenemos un sistema judicial formado, en su mayoría, por antiguos miembros del antiguo régimen franquista que salen al encuentro de cualquier procedimiento que tenga como objeto esclarecer cualquier hecho delictivo relacionado con el franquismo. Salvados por la Ley de Amnistía y la Ley de Memoria Histórica. Ésta última, tal como ha demostrado la causa del juez Garzón es claramente INSUFICIENTE.

Los que atacaron a la mayoría de la sociedad y los que provocaron la violencia posterior deberían haber estado sentados en el banquillo de los acusados.
Por el honor de muchos compañeros del PSOE, JSU, UGT, POUM, PCE, JSE, etc... que murieron o fusilados o en la cárcel, tiroteados o a palizas... deberían haber estado en el banquillo de los acusados los provocadores e instigadores del golpe de 1936. Antes, debido al mantenimiento de los intereses mencionados anteriormente, no se hizo. No repitamos el error otra vez.

Como miembro de JSE y del PSOE no puedo quedarme quieto. No puedo quedarme quieto mientras veo que mi propio partido, en el cual militaba muchos de los todavía yacen en las cunetas, permite este tipo de discriminación destructiva para la conciencia colectiva. Debemos recordar en el PSOE a todos aquellos compañeros que lucharon por la transformación social y la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores: Pablo Iglesias, Francisco Largo Caballero, Clara Campoamor... Muchos de ellos, anónimos o famosos, murieron creyendo en esa libertad republicana. La lucha que continuamos debe recordar a quienes fueron los justos y quienes los injustos: pondrá a cada cual en su sitio.

Por esta razón afirmo con rotundidad que el negar este acto es, como mínimo, denigrar a todos los compañeros citados y a los anónimos que desde el Partido Socialista Obrero Español, lucharon con todas sus fuerzas por un orden justo frente a las injusticias.

Un saludo fraternal Manuel Adrián Rodríguez Leret”

Publicado en el diario La República